Rodrigo: el que lo tenía todo

Historias · El que «lo tenía todo»

Rodrigo lo logró todo. Menos sentirlo.

Historia real en esencia; nombre y detalles cambiados para proteger a quien la vivió.

Su vida, por fuera

Cuarenta y cuatro años. Gerente general. La casa que se prometió a los veinte, la camioneta del año, dos hijos en buena escuela. Si le preguntas cómo le va, contesta sin pestañear: «Lo tengo todo». Y no lo dice como agradecimiento. Lo dice como se dictan las cifras: para que quede claro quién manda. En las comidas familiares le dicen «tú sí la hiciste», y él asiente. Está de acuerdo.

Por dentro, otra cosa: despierta a las 3 de la mañana con el pecho apretado y el pendiente de mañana ya encendido. Contesta correos desde la cama. Se irrita por cosas chicas con la gente que más quiere. Y hay una frase que no le dice a nadie, porque ¿quién se va a quejar de una vida así?: «Logré todo lo que se suponía… ¿y por qué no siento nada?»

La sesión

Llegó tarde y sin soltar el celular. No saludó: informó. «Tengo una hora. Y te aviso: vengo por estrés, no porque tenga un problema.» Se sentó como quien preside una junta: derecho, de reloj y de mensajes a media conversación, hablando de resultados y de metas como si el coach fuera un proveedor más. Hasta que la conversación dio la vuelta:

— Rodrigo, ¿y a ti quién te mide?
— ¿Cómo que quién me mide? — con el tono de quien explica lo obvio —. El corporativo. Los números.
— No. A Rodrigo. No al gerente. ¿Quién mide si Rodrigo está bien?
— …Nadie. Ni yo.
— ¿Desde cuándo?
— No sé. ¿Diez años?
— ¿Y qué has ganado en esos diez años?
— Todo. — Y ahí se rió, con esa risa que es para no llorar —. Todo menos yo.

Y entonces llegó la pregunta:

— ¿Y si mañana ya no fueras el gerente… ya no fueras tus logros… ya no fueras el del dinero? Si perdieras todo lo material, ¿qué quedaría? Entonces, ¿quién sería Rodrigo?

Silencio largo.

Lo que Rodrigo respondió es suyo. Lo que tú responderías… ese es tu proceso.

Si algo de esta historia te sonó demasiado familiar, tu tema tiene nombre y página: burnout y agotamiento · propósito y sentido.

Reconstruye tu paz. Enciende tu fuego.