El día no está perdido

Son las diez de la mañana y ya lo decidiste: hoy no. Te levantaste tarde, o contestaste de malas, o abriste el teléfono «cinco minutos» y perdiste una hora. Y una voz dentro de ti dictó sentencia: ya se echó a perder el día. Mañana empiezo bien. Fíjate en la trampa:...

El lunes empieza el domingo en la noche

Hay una hora exacta en la que el fin de semana se acaba, y no es el lunes a las ocho. Es el domingo por la tarde, cuando algo se te aprieta un poco por dentro. Todavía estás descansando y ya no estás descansando: estás esperando el lunes. Y en esa espera se te va lo...

Descansar sin culpa

Es viernes por la tarde. Y si eres de los que llegan aquí con la lista incompleta, ya conoces la escena: te sientas a descansar y a los diez minutos aparece la incomodidad. «Debería estar haciendo algo.» Contestas un mensaje de trabajo desde el sillón. Abres el...

Lo que no te atreves a pedir

Hay algo que llevas semanas cargando solo. No porque nadie pueda ayudarte: porque no lo has pedido. Y cada día que pasa, pedirlo se siente más difícil, como si el tiempo que llevas aguantando te obligara a seguir aguantando. Piensa en concreto qué es. Una mano en el...

La voz con la que te hablas cuando fallas

Te equivocaste en algo hoy. Una junta que salió torcida, un mensaje que mandaste sin pensar, un plan que se te cayó en las manos. Y antes de que alcanzaras a respirar, ya estaba ahí la voz: «otra vez», «siempre lo mismo», «cómo no lo viste venir». Rápida, filosa, con...